La tendinitis de la pata de ganso es una causa frecuente de dolor en la parte interna de la rodilla, especialmente en personas físicamente activas, pacientes con sobrepeso o aquellos con alteraciones posturales. Esta condición puede limitar la movilidad, dificultar la marcha y afectar la calidad de vida si no se trata adecuadamente.

En este artículo te explicamos en qué consiste esta patología, sus síntomas, tratamiento fisioterapéutico y cómo las ondas de choque se han convertido en una herramienta efectiva para acelerar la recuperación.

¿Qué es la Pata de Ganso?

La pata de ganso (o anserina) es la zona donde se insertan tres músculos: sartorio, grácil y semitendinoso, en la parte anteromedial (interna y delantera) de la tibia, justo por debajo de la articulación de la rodilla. Estos músculos estabilizan la rodilla y participan en el movimiento de flexión y rotación.

Cuando se genera inflamación en los tendones que forman esta inserción, hablamos de una tendinitis o tendinopatía de la pata de ganso.

¿Qué Causa Esta Tendinitis?

Entre los factores más comunes que pueden desencadenar esta afección se encuentran:

Síntomas Frecuentes:

Los pacientes con tendinitis de la pata de ganso suelen experimentar:

El diagnóstico es clínico, aunque en algunos casos se puede complementar con estudios de imagen como ecografía o resonancia para descartar otras causas de dolor.

Tratamiento Fisioterapéutico:

El abordaje de esta patología incluye:

¿Por Qué Usar Ondas de Choque en Esta Patología?

Las ondas de choque extracorpóreas son un tratamiento no invasivo que ha demostrado excelentes resultados en tendinopatías crónicas como la pata de ganso.

Estas ondas acústicas de alta energía generan microlesiones controladas en el tejido afectado, lo que estimula una respuesta biológica reparativa en la zona.

Beneficios de Las Ondas de Choque Para la Pata de Ganso:

Este tratamiento se complementa con ejercicios terapéuticos y corrección funcional para evitar recaídas.

¿Cuántas Sesiones se Necesitan?

Generalmente, entre 3 y 6 sesiones de ondas de choque, una vez por semana, son suficientes para observar mejoras significativas. Sin embargo, el número puede variar según el grado de afectación y evolución de cada paciente.

Conclusión:

La tendinitis de la pata de ganso es una lesión tratable con fisioterapia adecuada. La incorporación de ondas de choque radiales o focales permite acortar los tiempos de recuperación y reducir el dolor de forma efectiva, mejorando la calidad de vida del paciente.

En Fisiomanos Perú, contamos con tecnología avanzada y un equipo especializado para tratar esta y otras patologías musculoesqueléticas.

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